"Sobran 20 mil millones de dólares" por Conchi González Cuellar Observadora de la UE en Venezuela

Sobran 20 mil millones de dólares y la mayor parte de la población venezolana es pobre. Sobran 20 mil millones de dólares y millares de familias se amontonan en viviendas indignas.
Sobran 20 mil millones y los puentes se caen por falta de mantenimiento, las calles están llenas de agujeros, las carreteras escasean, los mercados parecen vertederos de basura hedionda, la criminalidad campea día a día, de norte a sur y de este a oeste,...
Veinte mil millones de dólares es el superávit de Venezuela para el 2006 según el presidente Hugo Chávez. Pero a pesar de lo mucho que se podría hacer y no se hace con el exceso de ingresos Chávez es reelegido por una mayoría aplastante para gobernar seis años más.
Y es que su gente le quiere. Y para demostrarlo sale a las cuatro de la madrugada para hacer cola ante los colegios electorales y ejercer su derecho al voto. Permanecen a la expectativa durante todo el día. Miles de ojos partidarios vigilan el transcurso de la jornada electoral junto a los testigos de la oposición y los obervadores internacionales. Miran detenidamente el escrutinio de las máquinas de votación electrónicas y las auditorías que corroboran los resultados ofrecidos por la tecnología.
Hacia las 10 de la noche ya se sabe que Chávez es el vencedor. El gran vencedor. Con un 75 por ciento de los votos escrutados tiene el 60 por ciento a su favor. No hay duda, el pueblo lo quiere por otros seis años.
Y bajo la lluvia intensa de Caracas la masa "roja rojita" aclama a su líder a las puertas del Palacio de Miraflores. Desde el recién bautizado "balcón de la victoria popular" Chávez se dirige una vez más a su pueblo, a su gente, a su masa roja para agradecerles su voto y su entusiasmo. Y de nuevo canta con ellos, ríe con ellos, grita con ellos y hace que su potente voz se oiga en todos los rincones.
Entre los miles de seguidores que lo aclaman habrá muy pocos intelectuales y artistas y casi ningún empresario, pero habrá muchos ancianos beneficiados con las pensiones que nunca antes habían cobrado, analfabetos alfabetizados, pobres que han recuperado la vista con una operación quirúrgica, jóvenes entusiastas integrantes de alguna de las más de veinte misiones que funcionan en todo el país, y tal vez algún que otro teólogo de la liberación nostálgico de tiempos mejores.
Mientrastanto la oposición asume su derrota. Han perdido las elecciones pero han triunfado políticamente, porque esta vez han logrado unir esfuerzos y participar casi al unísono con un candidato, un nuevo líder, y han alcanzado alrededor del 40 por ciento de los votos. Han dado un gran paso hacia adelante en el terreno pólítico, pero además han dado al mundo un ejemplo de civismo espectacular. Me quito el sombrero.
¿Lograría la oposición lavar la cara del país con tantos millones de superávit? De momento nos quedará la duda. Chávez dice que los seis años que ha gobernado hasta ahora han servido para establecer bases. A partir de ahora no le queda más remedio que demostrar a su pueblo que el socialismo del siglo XXI es capaz de invertir en bienestar los miles de millones ahorrados.
La revolución y el socialismo pueden ser algo muy hermoso siempre que sean capaces de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Veinte mil millones de dóalres pueden ayudar a lograrlo.