ENTREVISTA: Francisco Bautista: “El Festival Misionero es una ventana de aire fresco que nos humaniza”
Boletín Informativo Municipal. Conchi González Cuéllar.-Su nombre completo es Francisco Bautista, pero todos le conocemos como Paco el misionero. Es veleño de nacimiento y veleño de espíritu, aunque sus inquietudes le mantengan a menudo en tierras lejanas. Y sus inquietudes son los más pobres del planeta y las tierras lejanas son africanas, principalmente el pequeño país de Benin, donde desde hace 18 años desarrolla proyectos para beneficio social con el apoyo de todos los veleños y veleñas que colaboran en el Festival Misionero.
- ¿Por qué Benin y no cualquier otro lugar, ya que hay tanta pobreza en tantas partes del planeta?
Porque la sociedad de Misiones Africanas, a la que yo pertenezco, tiene el objetivo de trabajar en los pueblos más abandonados y atrasados de Africa. La Sociedad eligió una zona entre la que se encuentra Benin. Esta es una sociedad internacional y en España decidimos centrarnos en Benin, concretamente en el norte, para poder dar continuidad a los proyectos que allí se desarrollan. La sociedad trabaja allí desde hace 30 años.
- ¿Y cuándo y por qué se inicia en Vélez este Fstival Misionero que se celebra cada año desde hace más de una década?
El festival comienza en el año 93. La idea surgió de un sueño. En aquel tiempo yo pasaba mucho por la Casa de la Cultura y hablaba con Pilar Peramos, que era la encargada de la misma. Hablábamos a menudo de lo bonito que sería poner todas las capacidades humanas y artísticas al servicio de los más pobres. En ese momento daba clase de religión en el colegio y tenía mucho contacto con los niños. Se fue perfilando la idea y poco a poco fuimos involucrando a los niños. Pilar acogió muy bien la iniciativa y decidimos montar el primer festival, que superó todas expectativas. La gente se volcó. Poner a los pobres en el centro era nuestro objetivo.
- ¿Es este el espíritu del festival, convertir a los pobres en el centro de atención?
Ese es el espíritu, exactamente, y poner todas las capacidades artísticas de la gente al servicio de este objetivo.
- Y la respuesta de la gente…
La respuesta es increíble, y el pueblo se ha volcado desde el primer momento. Y es que en el festival se produce un fenómeno curioso: hay una implicación masiva. Unos suben al escenario, otros hacen tapas, o las venden, o simplemente van a comerlas y ver el espectáculo. Y la gente dice "eto e pa lo que e" (esto es para lo que es). Ha surgido una comunión muy interesante entre estos proyectos y el apoyo de la gente.
- ¿Y después de tantos años se mantiene el mismo entusiasmo?
El entusiasmo se mantiene, y el festival se ha ido consolidando. Hay una generación que ha conocido desde siempre el festival, que ha crecido con el festival, porque desde niños han colaborado con él, y se ocupan mucho de que este festival se cuide.
- ¿Quiénes son los que hacen posible cada año que se organice el festival?
Hay un grupito de colaboradores fijos que nos reunimos y vamos preparando cada festival. Lo hemos llamado Plataforma solidaria, y en ella están Francisco Ramos, Francisco y Ana Belén Gallardo, Teresa, Lourdes Romera, Antonio Moreno y mi hermano Juan Bautista. Después hay otro grupo que está colaborando en los días previos y los voluntarios que van surgiendo alrededor del grupo fijo. Y por supuesto el festival no sería posible sin el Ayuntamiento que pone la logística y contratan un grupo musical para la velada.
- Cuánto dinero se suele recaudar en un festival?
Alrededor de 6.000 Euros.
- ¿Y qué se hace con este dinero exactamente?
Hemos desarrollado ya varios proyectos de educación, salud, agua potable. Se empiezan proyectos nuevos y se da continuidad a otros que ya están en marcha. Aquí parece que no es gran cosa, pero allí es suficiente para hacer proyectos que ayudan a que esas personas tengan una vida mejor.
- ¿Cómo acogen en Benin este hecho: que un pequeño pueblo del sur de España se vuelque cada año por ellos?
Lo acogen con agradecimiento. Para ellos también es un reto, porque en cada proyecto ellos se involucran para que ese proyecto salga. Ellos aportan la mano de obra y después el mantenimiento.
- ¿Y qué significa para ellos el nombre de Vélez de Benaudalla?
Para ellos Vélez es el pueblo de Paco, y el pueblo de mucha gente que está colaborando para que ellos vivan un poco mejor
- ¿Qué significa para ti este logro de que el festival se haya consolidado y que cada año veleños y veleñas se vuelquen para que salga adelante?
Para mi s un sentimiento de agradecimiento. Creo que una de las palabras más hermosas es GRACIAS con mayúscula. Gracias a la gente del pueblo que se vuelca en el festival, y gracias también a la gente de Africa porque nos dan la oportunidad de caminar con ellos, de conocer y reconocer la dignidad que tienen. Nos abren una ventana a su vida, a sus valores,…
- Digamos que hay un intercambio
Hay un intercambio. Los pobres nos ayudan a crecer en humanidad. Independientemente de la incidencia económica del proyecto hay una incidencia humana. A pesar de la distancia, de las diferencias culturales, religiosas,… hay una proximidad. Este proyecto vale la pena para mi y para todo el pueblo de Vélez.
- Está manteniendo vivo un valor tan importante como la solidaridad.
Sí, pero una solidaridad con justicia. No debemos permitir que una palabra oculte a la otra. Estamos haciendo justicia con los países más pobres. De Benin, por ejemplo, salieron millones de esclavos en los 300-400 años de colonización. El país vio mermada su mano de obra activa tanto tiempo que eso provocó un estancamiento económico, mientras que los países más ricos se aprovecharon de esa mano de obra, al igual que se han aprovechado y lo siguen haciendo de sus recursos naturales, de sus materias primas. Occidente va cada vez más hacia el materialismo, al individualismo,… el Festival es una ventana de aire fresco que trae otro valores que nos ayudan a ser más humanos.
- Creo que vas a publicar un libro sobre tu experiencia en Africa.
Sí, es un libro donde pongo a los pobres en el centro. Cuento varias experiencias reales con el objetivo de seguir creando conciencia. Quiero presentarlo este verano.