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El PSOE muestra su satisfacción por la apertura del nuevo tramo de la A-7 y urge a la agilización del resto de trayectos pendientes

El grupo parlamentario socialista por Granada ha mostrado su satisfacción por la apertura de un nuevo tramo de la autovía A-7, si bien temen que el nuevo trayecto venga simplemente a desplazar los habituales problemas de tráfico que se viven en la travesía de Torrenueva hacia Calahonda y Carchuna. 

Los socialistas valoran el avance en esta infraestructura, si bien advierten de que optar por el nuevo tramo de autovía supone duplicar la distancia que los vehículos se ven obligados a recorrer si utilizan la travesía de Torrenueva y la existencia de elevadas pendientes en el enlace con la antigua carretera nacional puede disuadir a los vehículos pesados de utilizar el tramo de autovía. 

Por ello, desde el PSOE urgen a la agilización del resto de trayectos pendientes para la puesta en marcha inmediata de la autovía. La diputada socialista Elvira Ramón ha lamentado la extrema “ralentización” que sufren las obras desde que el PP llegó al Gobierno, ya que el ritmo de ejecución medio es de 3 kilómetros al año, algo que para el PSOE compromete la finalización de esta infraestructura en esta legislatura y el cumplimiento de los plazos en un punto tan retrasado como el de Carchuna-Castell. 

La representante socialista ha hecho balance de la gestión del PSOE en la autovía y ha incidido que en 2004, cuando su formación accedió al Gobierno central, no había ni un solo kilómetro de autovía en obras. En los ocho años de Rodríguez Zapatero, se pusieron en servicio cinco tramos y se dejó otro prácticamente finalizado. Además, el Gorgoracha-Puntalón, ha apuntado, se dejó ejecutado en un 70 por ciento. A pesar de ello, el Gobierno ha demorado su apertura e incrementó el plazo de ejecución de 18 a 36 meses.

Ramón ha considerado además “incomprensible y una deslealtad con la provincia y la comarca” que los representantes del PP granadino en el Congreso y el Senado, encabezados por su propio presidente provincial, Sebastián Pérez, no apoyaran las enmiendas socialistas a los Presupuestos Generales para inyectar 128 millones de euros destinados a la finalización de la autovía. 

Los socialistas urgen a que se abra lo más pronto posible el tramo Lobres-Taramay para acabar con los problemas de tráfico tan comunes en la salida de Almuñécar y han reclamado que se pongan los dispositivos necesarios en marcha para amortiguar los problemas de la gran afluencia tanto en este punto, como en el tramo de la A-44 afectado por las obras en el viaducto de Rules.

  

A ritmo de elecciones 

Por su parte, el senador por Granada Juan Manuel Fernández ha acusado al PP de someter las infraestructuras al calendario electoral y ha afirmado que la autovía “camina a ritmo de elecciones”. Según ha destacado, la A-7 estaba ejecutada, cuando llegó el PP al Gobierno, en un 75 por ciento, ya que la mitad estaba abierta y la otra prácticamente al 50 por ciento. El tramo nuevo, del que sólo faltaba prácticamente el asfalto según ha asegurado, ha estado durante año y medio ralentizado. En este sentido, Fernández ha afirmado que en enero de 2012 se certificó 1.600.000 euros, en febrero de ese año 960.000 euros y en marzo sólo 90,000 euros, sin que se volviese a imprimir ritmo a las obras hasta julio de 2013. 

A su juicio, esto evidencia que el PP no estaba interesado en crear empleo nien terminar la autovía, sino que actuaba “mirando el reloj para las elecciones”. “Han inaugurado el tramo justo antes de unos comicios como también harán con el Gorgoracha-Puntalón, que podría estar finalizado en tres o cuatro meses”, ha añadido. El representante socialista ha puesto de manifiesto el grado de parálisis a través de las cuantías de certificación. Así, ha asegurado que en 2012, se certificó un total de 4.370.000 euros; 2.177.000 en los seis primeros meses de 2013; y entre julio y agosto 6.137.000 euros. “En dos meses se certificó lo mismo que en año y medio”, ha apuntado. 

El senador socialista ha criticado además que el PP maneje las cifras como el “milagro del pan y los peces”. Así, ha advertido de que el subdelegado del gobierno dijo en febrero de 2013 que el nuevo tramo costaba 128,3 millones y se adjudicó por 46 millones; el Gobierno respondió a una pregunta que eran 80,73 millones; en los Presupuestos Generales aparecen 124,9; en el cartel de inauguración aparecen 115,5; y la ministra, para redondear, cifró el coste en 167,16. 

El representante socialista ha criticado que la ministra mienta con el precio y que el Gobierno además no pague. En este sentido, ha advertido de que el nuevo tramo está previsto que se termine de pagar en el año 2017. “Después de hablar tanto de la herencia recibida, han dejado más de la mitad del coste para el siguiente Gobierno”, ha señalado el senador socialista, quien ha lamentado que el PP llegue “tarde, mal y además no pague”. También ha desmentido las afirmaciones del PP cuando asegura que las obras en Granada son más caras. En este sentido, ha recordado que la ministra venía de Málaga de inaugurar dos tramos de 2 kilómetros que han costado 60 millones de euros. 

Por su parte, la secretaria general del PSOE de Motril, Flor Almón, ha destacado la tardanza en la finalización de la A-7 y las conexiones de Motril con la A-44 pese a las promesas de los distintos dirigentes del PP. Almón ha calificado la A-7 como una infraestructura de importancia capital para el avance económico de Motril, para su desarrollo y, sobre todo, para generar empleo. En este sentido, la secretaria general de los socialistas motrileños se ha quejado de que la construcción de la autovía no ha generado puestos de trabajo en Motril. “La gestión en las obras de esta infraestructura ha sido un fracaso total en cuanto a que no han generado empleo. No han repercutido en la ciudad de Motril. En absoluto se ha creado empleo en ninguno de los tramos. Y no solo en Motril, porque apenas si ha generado puestos de trabajo en toda la comarca”, ha subrayado. 

Por su parte, el secretario comarcal socialista de la Costa Tropical y alcalde de Salobreña, Gonzalo Fernández Pulido, ha criticado el ninguneo del PP y la situación de marginación que sufre la Costa por parte del Ejecutivo de Rajoy. En concreto, se ha referido a la parálisis de las infraestructuras, en concreto de la A-7 y al perjuicio económico que ello ocasiona en estos momentos de crisis en que las administraciones tendrían que volcarse para terminar obras públicas que están en ejecución y generarían empleo en la comarca. 

Fernández Pulido se ha referido en concreto al tramo Taramay-Lobres, al que los Presupuestos Generales del Estado de este año no destina ni un solo euro, algo que, a su juicio, “está pesando como una losa en los municipios afectados, puesto que no se ha acabado una obra que estaba avanzadísima”. El representante socialista ha recordado que los operarios que trabajaban en el túnel de este tramo fueron despedidos en diciembre de 2012 y no se han vuelto a contratar. En su opinión, el PP ha ralentizado la ejecución del túnel por motivos políticos, para hacer coincidir su terminación con las próximas elecciones municipales. 

El secretario comarcal socialista de la Costa Tropical ha subrayado que la comarca necesita generación de empleo, desarrollo turístico e infraestructuras, “tres pilares que debe impulsar el PP”, y se ha referido a los problemas de movilidad y a las largas colas que sufre su municipio los fines de semana. En este sentido, ha anunciado que el PSOE presentará mociones en los municipios de la Costa para instar al Ministerio de Fomento a acometer cuanto antes unas obras que son urgentes y necesarias.

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