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Malikian transmite la magia de la música en una noche de verano inolvidable

Malikian transmite la magia de la música en una noche de verano inolvidable

Ara Malikian hizo un repaso en su concierto de anoche en Almuñécar por la Historia de la música, seleccionando doce piezas entre el compositor Bach y el grupo Radiohead, aunque eso sí, “las que nos gustan”, señaló el violinista. Algunos minutos pasaba de las diez cuando las luces se apagaron y se empezaron a escuchar las notas de un violín. 

            Ara Malikian comenzaba su espectáculo entre el público, con un paso lento, deleitándose con cada sonido, haciendo disfrutar desde el principio a los 600 espectadores que llenaron el aforo del Parque  El Majuelo. 

            El público, de todas las edades, quedó maravillado por su magistral interpretación, con notas que rozaban lo imposible, en un concierto que contó con la colaboración del Ayuntamiento de Almuñécar, a través de la Concejalía de Cultura. 

            Tras subir al escenario, Malikian compartió lo “emocionado” que estaba de “poder tocar en un lugar tan hermoso”. Como el nombre del espectáculo rezaba “From Bach to Radiohead”, hizo honor al título y comenzó con el compositor alemán, a cuya música volvería a recurrir para cerrar el espectáculo, con su universalmente conocida “Aria”. 

            Después de Bach fue el turno de Jean-Marie Leclair con su “Sonata Nº 6”, también de la época barroca. A partir de ahí, Malikian y sus dos músicos, Juan Francisco Padilla y Rubén Rubio, quienes también demostraron su virtuosismo con la música, fueron haciendo saltos por la Historia de la música. 

            Así, pasaron a una canción de la polifacética compositora islandesa Björk, con una versión de “Hyperballad”, que despertó la admiración del público. 

            Mientras sus acompañantes Padilla y Rubio afinaban los instrumentos para la siguiente interpretación, Malikian hacía una introducción de la pieza que vendría después, aunque con grandes notas de humor, lo que hizo que el público no sólo se emocionó con la música sino que lo pasaron realmente bien. 

            De la música contemporánea, dieron otro salto en el tiempo. Era el turno de un compositor español de la primera mitad del siglo XX, Manuel de Falla, con “Danza española” de la obra “La vida breve”. 

            Con nuevo salto, llegaron hasta el grupo Radiohead, con la canción “No surprises”, que fue seguido por “Listening wind” de Talking Heads. Estas dos interpretaciones lograron hacer vibrar al público, con notas muy agudas que parecían las de una guitarra eléctrica. Fue una explosión de energía que transmitieron desde el escenario los tres músicos y que consiguieron hacer llegar a los espectadores. 

            Después de la tempestad, llegó la calma con “Agua y Vinho” del compositor brasileño Egsberto Gismonti, una maravillosa balada que con el Castillo al fondo hizo volar la imaginación y sentir profundamente la música. 

            A continuación, fue el turno de una de las inspiraciones de la infancia de Ara Malikian, quien admitió haber descubierto la música a través del gran Pablo Sarasate, siendo un niño de apenas tres año. Con su interpretación de “Jota Navarra”, junto a Juan Francisco Padilla, consiguió que la atención plena de los espectadores, que seguían sus movimientos al ritmo de la música. A pesar de estar pensada para violín y piano, Padilla se encargó de realizar los arreglos necesarios para que sonara a la perfección con guitarra y violín. 

            La adaptación de “Way down in the Hole” de Tom Waits supuso otro salto en la música, pasando en un momento del folclore español al peculiar estilo de este compositor estadounidense, con una canción que fue la cabecera de la serie “The Wire”. 

            Radiohead volvió a sonar sobre el escenario de El Majuelo, pero esta vez con la canción “Paranoid android”, que provocó una nueva explosión de energía sobre el escenario. 

            Pero si hubo un momento en el que los espectadores quedaron rendidos ante los genios Malikian, Padilla y Rubio fue con “Zyryab” del maestro Paco de Lucía. Cuando ya llevaba más de una hora de concierto, consiguió que le acompañaran con palmas, al son de la música, y que algunos se levantaran para sentir mejor la música. 

            Pero como todo tiene su final, el espectáculo llegó al fin con Bach, pero esta vez con Malikian de nuevo entre el público.  Tras definir como “maravilloso” al público y al Parque de El Majuelo, el violinista hizo una declaración de intenciones. “Vamos a tocar dentro de vosotros”. Y así fue, sin amplificación, sin necesitar el escenario, al lado del público. 

            Las emociones que había provocado esta exhibición de arte y de maestría hicieron que el público aplaudiera en pie en varias ocasiones, que pidiera nuevas canciones, que los artistas terminaran aplaudiendo al público, y que todo se convirtiera en una mágica noche de verano.

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