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INMONARANJA VENDE ISLAS REALES EN EL MUNDO VIRTUAL DE SECOND LIFE

INMONARANJA VENDE ISLAS REALES EN EL MUNDO VIRTUAL DE SECOND LIFE La inmobiliaria granadina que hace unos meses saltó a los medios de comunicación de todo el mundo por ofrecer la posibilidad de ser el propietario del “país” más pequeño del mundo, el Principado de Sealand, en el mar del norte se adentra en esta ocasión en el mundo virtual de Second Life para vender propiedades reales en un entorno virtual.  InmoNaranja acaba de abrir una oficina virtual en Second Life, una comunidad virtual en tres dimensiones en la que ya participan más de 5 millones de usuarios de todo el mundo y que está llamada a ser una nueva plataforma de ventas complementaria a las ya habituales páginas web.  La principal diferencia entre Second Life e internet es la interactividad que se puede conseguir con los clientes y empleados,  la inmediatez y el entorno tridimensional hacen que todo sea mucho más real y que los participantes tengan una clara idea de que se está produciendo un contacto directo, aspecto este que no se consigue con internet.  

La oficina virtual de InmoNaranja se encuentra en la comunidad “La Isla” en el local 13 y ya se están estableciendo contactos con numerosos usuarios de Second Life interesados en la posibilidad de ser franquiciados virtuales de InmoNaranja con lo que se abre una nueva forma de comercialización basada y establecida en un entorno virtual que facilita a emprendedores sin posibilidades económicas de adquirir un local a pie de calle en grandes ciudades la opción de entrar en un negocio innovador utilizando como única herramienta internet y una mínima inversión. 

 

Con esta nueva posibilidad que pone InmoNaranja en el mercado se pretende dar una oportunidad a los miles de JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados) de poder trabajar en un nuevo sector, con mínimos gastos ya que en Second Life es posible alquilar un local por unos 4 euros al mes y la cuota para estos franquiciados será simbólica, aunque recibirán el asesoramiento y documentación necesaria para poder vender islas reales en diferentes países a través de un mundo virtual” ha declarado Gabriel Medina, gerente de InmoNaranja.

 

Medina desde su entrada en el sector inmobiliario ha revolucionado los conceptos tradicionales del mercado inmobiliario, primero introduciendo carteles con dirección web personalizada para cada propiedad consultable desde dispositivos móviles, pasando por la venta de islas, la franquicia de este nuevo producto y en la actualidad la inmersión de este sector en un entorno virtual con la posibilidad de franquiciar la marca dentro de Second Life.

 BETA TESTER DE INMONARANJA

En estos momentos InmoNaranja está seleccionando 10 franquiciados en toda España para oficinas de calle, 5 de los cuales se seleccionaran entre las empresas que se interesaron por la franquicia y otros 5 entre nuevos interesados para que actúen como “BETA TESTER” de la franquicia, es decir, estos 10 franquiciados participan activamente en el diseño final de la franquicia InmoNaranja de venta de islas.  La participación de los franquiciados es primordial, el feedback es un elemento clave en una franquicia y eso sólo se puede conseguir con la colaboración de los franquiciados. A cambio de este periodo de pruebas de los 10 franquiciados los seleccionados sólo abonaran un canon de 5,000 euros en lugar de los 35,000 – 40,000 euros  previstos para los franquiciados

 

Con estas nuevas aportaciones al sector de la franquicia inmobiliaria, tanto la franquicia en Second Life y los Beta Tester, InmoNaranja vuelve a abrir nuevos horizontes al mercado inmobiliario.  Esto demuestra que un sector tan tradicional como la compra-venta de propiedades inmobiliarias aún le quedan muchas innovaciones que lo proyecten a un nivel tecnológico hasta ahora desconocido.

 

Medina afirma que la desaceleración inmobiliaria en España va a suponer un gran salto para las inversiones en islas, un sector que ofrece muchas posibilidades a los empresarios que posiblemente migren de la construcción a la adquisición de terrenos insulares.

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