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El "bicho raro" por Jesús María Cascón

El "bicho raro" por Jesús María Cascón

"Decir lo que sentimos, sentir lo que decimos. Concordar las palabras con la mente". Esta frase, perteneciente a Lucio Anneo Séneca, adorna el cabecero del blog de Luis Salvador, político patrio, cordobés de nacimiento y granadino por trabajo, amor y dedicación. Luis deja el PSOE tras más de veinte años de militancia y después de haberse labrado una reputación bastante peculiar entre la casta política al ser uno de esos "bichos raros" que sabe manejar internet y las redes sociales, que deambula por ahí con una tablet y que tuitea todo lo que puede. 

Ha sido uno de esos "bichos raros" que ha presentado iniciativas, que se ha dejado oír en el Senado, que ha batallado por cambios sociales y cambios estructurales, empezando por su partido, que se atrevió a concurrir a las elecciones a la secretaría provincial del partido y le dieron de lado, según él, por cometer esa "osadía". El mal ya venía de antes. A Salvador, Senador del Reino de España en aquella época, le dijeron que no iba a ser el número uno en la lista de candidatos a las elecciones generales, las que ganó Rajoy, recuerden. Que iba en el número tres. Ni de coña iba a sacar el PSOE tres senadores por Granada, y quien le puso en ese lugar lo sabía. En su puesto iba Juan Manuel Fernández. En una noche de tertulias en Intereconomía, de la que era asiduo componente, Luis Salvador se enteró por esta redacción de un "escándalo" de papeletas que le afectaba a él directamente. Varios militantes descubrieron que "alguien" había enviado papeletas por correo con el nombre de Fernández tachado de antemano, para asegurarse (el partido) que iba a ser el número uno el elegido para ir al Senado y no otro. Luis no salía de su asombro. Tampoco pudo cerrar la mandíbula cuando, días más tarde, un medio de comunicación local difundió (y tenemos pruebas) la noticia acusándole a él directamente de manipular las papeletas, sin anestesia, pero sin citar fuentes ni difundiendo pruebas de ninguna clase. Alguien le dijo a ese medio que la noticia era al revés, que las papeletas tenían tachado el nombre de Salvador, no el de Fernández. Más claro, agua.
 
Condenado al ostracismo de forma flagrante, como otros compañeros y compañeras de su partido, sólo por querer que las cosas se hagan de manera democrática y no caprichosa, Salvador fue visto en los últimos días acercándose de manera descarada a Movimiento Ciudadano. Se dice que va a entrar a formar parte de su organigrama. Dice Salvador que no tiene cargo ni perspectivas concretas, que va a partir de cero para ayudar a contribuir a que España tenga un proyecto de futuro. Pero no será desde las filas socialistas. Ha salido asqueado, desamparado por completo ante una casta que sólo se ha preocupado de proteger sus intereses personales y se ha dado cuenta de que sobra. Y es una lástima porque Luis Salvador es uno de esos sobre los que se dice mucho, se cuenta mucho pero se le conoce poco porque pocos se atreven a dialogar con una persona repleta de ideas, de pragmatismo, de ilusión por un futuro de buenas intenciones. A los mediocres les da miedo relacionarse con un "bicho raro" de esa calaña. Es la falta de mediocridad, precisamente, la que otorga al ya ex socialista una clara condición de "rara avis", muy a tener en cuenta porque huye del discurso demagógico, evita en sus declaraciones recurrir a palabras vacías como ’sinergia’ o ’progreso’, evitando además acuñar esas mismas palabras desde la perspectiva de la izquierda porque él sabe que todos queremos progresar, los unos y los otros, unos con más argumentos y otros con menos, pero todos queremos lo mejor para la sociedad. Y se marcha de un club en el que se han parapetado tras cargos, sueldos y prebendas. Y se nota.
 
A este "bicho raro", al que comparo con el alcalde de Jun, que también le importa un pimiento hacerse una foto con el "enemigo" tras una reunión o tras acercar posturas para conseguir cosas buenas para los ciudadanos, le espera un futuro resplandeciente, opinamos, libre ya de las cadenas de un partido que lo mandó al banquillo simplemente por pensar que no estaba de acuerdo, por no ser un niño bueno y por no callar cuando los desmanes te cruzan delante de la cara. Abrazo a este colchonero de pro por partida doble (Granada y Atlético) que sufrirá este jueves, como el que suscribe, cuando los dos rojiblancos se enfrenten, pero que acudirá al partido con la sensación de que ya es libre. Se ha dejado en el camino algunos que creía amigos, pero se ha dado cuenta que no lo eran. Felicidades, Luis.
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