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Este viernes se inaugura la exposición fotográfica sobre la caña de azúcar de Antonio García Maldonado

Este viernes se inaugura la exposición fotográfica sobre la caña de azúcar de Antonio García Maldonado

Fotos Antonio García Maldonado

FAG.-  El próximo viernes a las 8,30 de la tarde, se inaugura en la Casa de la Condesa de Torre Isabel, la exposición de más de medio centenar de fotografias de Antonio García Maldonado que tiene como temática la caña de azúcar y que lleva como título genérico "Adiós a las Caña de azúcar". Actuará la coral Voces del Mar que dirige Ángel Rodríguez Franco y se ofrecerá una degustación de palito de ron. El acto será presentado por Pepe Marín.

El 23 de Abril de 2005, Antonio García Maldonado realizó un amplio reportaje fotográfico para la revista digital “Insomnio” del Taller de Escritura Guadalfeo, que se impartía, a la sazón, en el Centro de Educación Permanente “Juan Rodríguez Pintor” de Motril. Se trata de un monográfico de extraordinario valor gráfico e histórico, pues documenta, entre Salobreña y Motril, seguramente la última zafra de Europa o la última monda, palabra con la que se conoce en estas tierras al corte ancestral de la caña de azúcar, que pervive aún en la memoria de algunos antes de que solo los libros y los álbumes fotográficos la recuerden. A los de mayor edad no les resultará extraño el hecho de que el grueso de la cuadrilla de esta monda esté constituido por “forasteros”. En efecto, los monderos de antaño procedían de los pueblos aledaños y se alojaban temporalmente, hasta los años sesenta del pasado siglo, en los tradicionales y desaparecidos “aperos”. Lo que pueda tal vez llamar un poco la atención, como le ocurrió a Antonio, es que estos otros trabajadores que tumban las cañas sobre los marjales, eran personas originarias de Rumanía y Ecuador, que habían dejado su familia y su hogar a miles de kilómetros de distancia. Sólo el “listero” y el jefe de la cuadrilla “remanecían” de la zona.

    Antonio publicó en “Insomnio” una serie de 216 fotografías, la mayor parte de ellas instantáneas que secuenciaban la dura faena de estos doce hombres. En la presente exposición se han seleccionado las imágenes más representativas de aquella jornada. Antonio pretendió reflejar en ellas su preocupación urgente por la especulación urbanística en las vegas de Motril y de Salobreña y su apuesta compartida por muchos ciudadanos por el desarrollo sostenible de la Costa Tropical. En todo caso, Antonio García Maldonado, nos ha legado estas imágenes para la historia y para el recuerdo; verdaderas notas gráficas, probatorias y, en cierto modo, nostálgicas de lo que alguna vez existió.

¿Cuándo y cómo se estableció esa singular relación de amistad entre Antonio García Maldonado y la  fotografía?, ¿cómo evolucionó a lo largo del tiempo su mirada personal?, ¿qué temas y qué puntos de vista eligió para sus imágenes?, ¿cuál ha podido y puede ser su aportación al imaginario colectivo de los visitantes de la exposición y de las personas que desean dar a conocer sus méritos y mantener viva su memoria?

Los epígrafes siguientes intentan responder en orden cronológico a algunas de estas preguntas y suscitar otras. 


Fotos Antonio García Maldonado

Los años de formación 

Antonio García Maldonado (Órgiva, 29/5/1957 - Motril, 20/9/2011), maestro, naturalista y fotógrafo, ha desarrollado su vida personal y laboral en Motril, ciudad en la que residió desde los doce años. De niño, en su Órgiva natal, frente a viejas fotos familiares a punto de extraviarse, descubrió el poder de la cámara para detener el tiempo, la magia probatoria de la ciencia, la pasión por mostrar, demostrar y compartir con los demás que algo existió, la curiosidad vital frente a la indiferencia y la pasividad, su amor por la observación y la fotografía. En cuanto lo permitió la economía familiar, entró en el hogar paterno su primera cámara, una Werlisa Color de aluminio, con maneta para rebobinar el carrete de 135 mm.  (nada de tarjeta SD); una cámara de fabricación española, con buena óptica y de fácil manejo, en opinión de los expertos.

Durante la segunda mitad de los años setenta, Antonio se formó como maestro en La Escuela Normal de Magisterio “Andrés Manjón” de Granada. Una madurez poco habitual para su edad, unida a los conocimientos técnicos necesarios de fotografía y laboratorio en Blanco y Negro, fueron seguramente razones más que suficientes para que Oscar Sáez Barrios, Catedrático de Pedagogía, conocedor de su personalidad y preparación, le designase como monitor de prácticas de sus compañeros en la asignatura de Medios Audiovisuales. Otro hecho importante contribuyó a la formación fotográfica de Antonio; en la pensión donde se alojaba trabó amistad con el pintor japonés Shu Ichimura (Marioka, 1931 - Granada, 2004) autor de óleos y acuarelas (la mayor parte de ellos expuestos en  La Galería Poqueira de Capileira), con el que recorrió la Alpujarra fotografiando personas, labores, lugares y paisajes  Esas fueron las dos mayores influencias iniciales en su formación en el arte de la fotografía. Pero Antonio, más que de influencias, prefería hablar de motivación, motivación en el sentido pedagógico y didáctico de la palabra. Motivadoras fueron las enseñanzas recibidas sobre medios audiovisuales en la Escuela Normal, no solo por su contenido tecnológico sino por su eventual aplicación práctica en la nueva escuela que aquellos tiempos anunciaban; y motivadoras fueron también su amistad con el pintor Ichimura y las exploraciones artísticas que ambos realizaron por la Alpujarra granadina porque le permitieron profundizar en su propia temática antropológica y documental; temática que en esas fechas era la que más le interesaba y que estaba acorde, igualmente, con el interés social de la generación de maestros a la que él pertenecía. No debemos olvidar que aquella fue una época repleta de acontecimientos históricos: desaparición de la dictadura franquista, aprobación de la Constitución democrática de 1978, creación del estado autonómico.... En definitiva, el momento de la recuperación de las libertades personales y sociales: un tiempo de ilusión y optimismo general. En este escenario, Antonio García Maldonado acabó sus estudios universitarios tras finalizar el año académico de 1980, como Diplomado en Profesorado de Formación General Básica (que así titulaban los maestros por aquel entonces), en la especialidad de Ciencias-Matemáticas. 


Fotos Antonio García Maldonado

La etapa artística y social del Blanco y Negro 

En 1981, Antonio García Maldonado obtuvo un Accésit nacional y el Primer Premio de Andalucía por la fotografía en B/N de las manos de una anciana (la modelo fue  su propia abuela), esculpidas por los años, el duro trabajo y la artrosis, apoyadas sobre un libro de oraciones, y en donde se hacen patentes al espectador el manejo magistral de la luz y la fuerza dramática y testimonial de la composición. Un camino artístico que Antonio no frecuentó todo lo que algunos hubiésemos deseado, debido a la gran cantidad de compromisos personales que mantenía con la realidad y la vida, razón por la que predominan en su producción el reportaje, las instantáneas y la ilustración documental de lo que veía, proyectaba y vivía.  

De vuelta a Motril, Antonio entró muy pronto en contacto con el activo grupo de maestros del Movimiento Cooperativo de Escuela Popular (M.C.E.P.), que le  dejó su impronta sociopedagógica y metodológica en pro de una sociedad más justa y equilibrada.

Así, en 1982 formó parte del Plan Municipal de Acción Educativa, inspirado en los ideales de Celestin Freinet y de Paolo Freire. En ese contexto, elaboró, junto con Manuel Martín Gálvez, el Plan “Convivir con la Naturaleza” que fue implementado en algunos colegios de Motril, con la indispensable colaboración de maestros comprometidos con los principios freinetianos de la Escuela Moderna y que apoyaron incondicionalmente esta iniciativa. Esta concepción del trabajo docente ligado al entorno en el que se inserta, junto  con la energía positiva e inagotable que le caracterizaba, constituyen algunas de las más importantes cualidades didácticas de Antonio García Maldonado, verdadero maestro vocacional, cuya vocación, como la inspiración al artista, le abordó mientras trabajaba, siguiendo la máxima no escrita de que sólo las buenas prácticas hacen buenos maestros.

Ese mismo año de 1982 participó en la exposición fotográfica "La monda" y colaboró en la realización de fotos del  proyecto que informó el Área de Cultura para la recuperación arquitectónica del Teatro Calderón de la Barca de Motril.

En 1983 se desempeñó en el barrio de San Antonio  como maestro del Programa de Educación de Adultos de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. Un local poco iluminado en la calle Ancha, unos espacios habilitados en la terraza de la iglesia, unas aulas prefabricadas en la Escuela Hogar y el propio colegio de San Antonio, en donde había estudiado de niño, fueron sucesiva o simultáneamente las sedes de las clases de tarde y nocturnas para personas adultas, entonces mayores de 16 años. En una pequeña sala del colegio, Antonio preparó un completo laboratorio de fotografía en blanco y negro. Allí enseñó a revelar no solo a los alumnos  de su primer Taller de Fotografía, sino a los propios maestros del colegio a los que impartió en 1986 un curso detallado sobre Medios Audiovisuales.

Prácticamente hasta 1990 Antonio plasmó en blanco y negro y diapositivas, no sólo las múltiples actividades educativas y socioeducativas en las que estuvo involucrado como ciudadano y maestro de educación permanente de adultos en Motril y que  constituyen un valioso archivo educativo e historiográfico, aún por catalogar, sino además las manifestaciones y reivindicaciones sociales de la ciudad (Hospital Comarcal, Centro de Salud, Centro Cultural…), las fiestas y las actividades de los barrios motrileños. Antonio García Maldonado colaboró estrechamente con la Asociación de Vecinos del barrio de San Antonio, el barrio donde residió hasta su juventud. No sólo fue vocal de la Asociación en su primera etapa, sino que contribuyó muy activamente a la creación de la primera o una de las primeras Asociaciones de población gitana de Motril.  En el marco de ese compromiso socioeducativo, durante 1985 participó con el carismático y activo párroco del barrio, Manuel Velázquez, en la Exposición de Fotografía y Pintura "Los otros niños de Motril", a fin de recaudar fondos para llevar a un grupo de niños desfavorecidos a las colonias.

En el verano de 1986 Antonio supera brillantemente las oposiciones con el número uno de su Tribunal. Durante ese curso y el siguiente ejercerá su labor docente en el Aula 3 de la antigua "Casa de la Juventud", tras su remodelación como Centro de Educación Permanente de Adultos. Allí consigue integrar definitivamente en su didáctica el rigor técnico de la programación con la concepción pedagógica del aprendizaje activo y cooperativo de los alumnos. Los centros de interés medioambientales constituyeron los ejes interdisciplinares alrededor de los que Antonio organizó los contenidos. Las charlas, debates, salidas, itinerarios y viajes escolares, muy motivadores, constituyeron actividades fundamentales de aprendizaje y los cuadernos de trabajo, libros vivos que completaban los apuntes de clase. El papel que Antonio otorgó aquí a la imagen fue fundamental. El Taller y Laboratorio de Fotografía en B/N que organizó en el centro, no sólo cumplió un fin curricular por sí mismo, sino que Antonio lo empleó también como un medio o un recurso importante con el objetivo de que sus alumnos participasen en la presentación gráfica y objetiva de las tareas educativas que se iban  completando.

En 1989 Antonio consiguió el Segundo Premio de Andalucía por la imagen fotográfica, sobria e impactante, de una flor solitaria en un paraje calcinado y participó activamente en la "Exposición Fundacional de la Asociación de Fotógrafos ASA-200 de Motril. Entre 1989 y 1990 Antonio cambia de modalidad educativa y es destinado sucesivamente a los colegios de primaria de San Antonio y de Reina Fabiola en Motril. Por último, regresa definitivamente al hoy Centro de Educación Permanente “Juan Rodríguez Pintor” en Plaza de la Libertad.

En octubre de 1990 fue elegido Director del Consejo Municipal de Educación de Adultos, órgano que se creó en 1983 y en el que tenía cabida una amplia representatividad de colectivos y asociaciones.

Podría decirse que 1990, coincidiendo con la publicación de "Motril de fondo. El corazón en la mirada" señala el momento en que Antonio decide abandonar la expresividad plástica del blanco y negro y se decide definitivamente por la representación natural y realista del color. En este libro de poemas y fotografías en blanco y negro se recogen tres temas o miradas características de Antonio hasta esa fecha: una sobre las labores tradicionales de Motril y su entorno, siempre en trance de olvido o desaparición; otra sobre el espacio urbano y rural en que se desenvuelve su gente y una tercera, en la que el juego de la luz sobre los volúmenes facilita un paseo íntimo, subjetivo y lírico por ese mismo espacio familiar y cotidiano, que ahora parece otro y misterioso. Algunas de las fotografías más emblemáticas hasta la fecha, a las que nos hemos referido, aparecen en esta publicación.

En 1991 participa, en Motril, en la  Exposición fotográfica del "Día del Maestro". 


Fotos Antonio García Maldonado

La etapa narrativa y documental del  color 

Poco a poco, Antonio García Maldonado va actualizando su tecnología. La primera cámara réflex, una Yashica adquirida en Ceuta, es sustituida por una Ricoh y una NiKon FE2.  El contacto a lo largo del tiempo con otros amigos aficionados a la fotografía le influyen en su técnica o, como a él le gustaba decir, le motivan en su hacer y entender la fotografía: Miguel Sánchez García, José Marín Herrera, Lucas Gutiérrez, José Díaz, José Rubia González… por citar a algunos. En cualquier caso y a partir de ahora, Antonio pone la experiencia fotográfica al servicio sobre todo de su actividad vocacional y la transforma más que nunca, en una potente herramienta educativa. De nuevo, charlas, conferencias, itinerarios, viajes… se van sumando  a ese acervo de miles de fotografías que componen su archivo fotográfico. Imparte clases en varios anejos de la localidad (Puntalón, Varadero, Santa Adela, Carchuna…) y allí por donde pasa siempre hace amigos. Aprende de todo y de todos. Es una esponja. Su memoria es envidiable; su mente, clara y rápida; no sólo es capaz de organizar proyectos y tareas, sino de improvisar cuando es necesario y de resolver de la mejor manera posible los problemas prácticos; es un comunicador excelente que inspira confianza, un observador perspicaz, un conocedor intuitivo de las cualidades de las personas que sabe formar equipos eficientes y delegar tareas. Es un líder natural.

En 1995, la sensibilidad ecológica de Antonio García Maldonado le lleva a un mayor compromiso personal como secretario de la Asociación Buxus, de carácter conservacionista y medioambiental. En 1996 comienza su andadura en el Grupo de Trabajo “Bellota”, con objetivos educativos y divulgadores, inscrito en el Centro del Profesorado de Motril, y del que acaba siendo «la alma máter». En el seno de este grupo ha llevado a cabo importantes programas de investigación del patrimonio natural de la Costa Granadina. Antonio aporta su buen hacer no solo como docente, sino además en tareas organizativas, comunicativas, y cómo no, desplegando sus notables dotes para la fotografía, que a partir de entonces, se inclinan todavía más por la temática natural y medioambiental.

En el campo profesional de la educación permanente de adultos, Antonio García Maldonado también destaca a nivel provincial y regional y despliega incontables actividades y proyectos educativos que dan cuenta de su perseverante labor realizadora e inspiradora, de la que se beneficiaron cientos y cientos de motrileños. En el Aula 2 de la sede del ahora C.E.PER. “Juan Rodríguez Pintor”  de Motril y en el Aula C.E.P., imparte su magisterio sustentado en fotografías propias, tomadas en salidas y excursiones previas. Su reputación va en aumento. De Noviembre de 1996 a junio de 1997, coordina la experiencia piloto del Aula Permanente de Formación Abierta de la Universidad de Granada en Motril, que la Universidad de Granada, el Ayuntamiento de Motril y el Instituto Andaluz de Servicios Sociales ponen en marcha. Antonio será su coordinador hasta el año 2007, en que presenta su dimisión. 


Fotos Antonio García Maldonado

La sensibilidad ecológica en la era digital o post-fotográfica 

Antonio nunca fue partidario de la pérdida de la  objetividad fotográfica y era reacio a la utilización de retoques y manipulaciones, todo lo más se servía de flashes y de filtros. En las salidas de campo, empleaba  potentes objetivos con los que obtuvo pacientemente bellísimas imágenes, sobre todo de plantas e insectos.  A caballo entre los siglos XX y XXI a las expertas manos de Antonio García Maldonado llegan las poderosas máquinas digitales Nikon Coolpix y D70, y Fuji Pro S5. Finalmente, en los últimos años, cuando la enfermedad lo simplificó todo, Antonio se dejó acompañar en sus paseos por una cámara eficiente y ligera, la Panasonic Lumix LX5.

En el año 2000 es elegido director del Centro de Educación Permanente de Motril, responsabilidad a la que dedicó muchas horas de su vida y que desempeñó con gran responsabilidad y entrega, reconocida  no sólo por la comunidad educativa del centro, sino por otras instituciones. Tal vez el galardón del que se sintió más orgulloso fue la concesión al Centro (pero con el convencimiento de todos de que se trataba en realidad de un merecimiento personal) de la Bandera de Andalucía de manos de la Delegada Provincial de Medio Ambiente, en reconocimiento a su labor durante décadas en pro de la educación ambiental.

A pesar de  todo, Antonio no descuidó la sistemática programación de sus clases, su estilo ameno y motivador, su metodología activa  ni la pasión por la fotografía. Las nuevas tecnologías le facilitaron el trabajo. Entre 2005 y 2011 los blogs de sus Planes Educativos de Ecología, Medio Ambiente y Patrimonio Cultural y Natural de Andalucía, impartidos en el CEPER de Motril, le sirven para desarrollar los contenidos con imágenes propias que complementan los textos y facilitan el aprendizaje de los alumnos y alumnas. También participa en el Blog “Biodiversidad de la provincia de Granada” aportando excepcionales fotografías de plantas e insectos.

En 2005 pone su arte fotográfico a disposición de la revista digital “Insomnio” del Taller de Escritura Guadalfeo, en el C.E.PER de Motril y colabora en varias secciones y reportajes: “Sensaciones en el Monte del Sol”, “El Aula Cervantina de Órgiva”, “La última azucarera de Europa”, “Cuando Europa perdió el oro verde”, “La última monda”, “Mirador de Trevélez- Mulhacén”, “Endemismos de Sierra Nevada”, “Flora y fauna de la costa granadina”...

Justamente algunas de las imágenes aparecidas en su monográfico “La última monda”, han sido extraídas del archivo original del autor y convenientemente tratadas y dispuestas para la presente exposición fotográfica.

En el año 2006 la publicación "El alcornocal de Lújar", del Grupo de Educación Ambiental “Bellota” se ocupa de uno de los espacios naturales, de importante biodiversidad, cercano a Motril. Antonio realizó y seleccionó las extraordinarias fotos digitales de su fauna, flora y paisajes entre más de 135 recorridos efectuados por él.

Entre julio de 2007 y julio de 2011 publica 315 fotografías de insectos en el apartado “Insectarium Virtual” del blog “Biodiversidad Virtual” y otras 197 fotos en la sección “Flora” del mismo blog, entre junio y julio de  2011

En 2008, el “Libro Rojo de los Invertebrados Continentales de Andalucía (2008)” recoge varias fotografías suyas.  En particular, Antonio García Maldonado siempre se mostró muy satisfecho de haber podido fotografiar al “Abejorro nevadense”, endemismo propio de las zonas altas de Sierra Nevada.

En 2010, en las webs “Pasión de Granada” y “Padul Cofrade”, aparecen sendas galerías fotográficas sobre la Semana Santa en Motril, de excelente formato y expresividad, en las que Antonio García Maldonado parece recuperar la mirada  popular y tradicional de los años ochenta. 


Fotos Antonio García Maldonado

La pasión de vivir 

Más de tres mil fotos (la inmensa mayoría sin catalogar y un buen número aún sin revelar), a lo largo de cuarenta años, certifican la pasión de Antonio García Maldonado por la fotografía, la memoria y el paso del tiempo.

    Lo que Antonio ha significado y significa emocionalmente para su familia y sus amigos permanece vivo y creciente en la intimidad y en la memoria. Su trayectoria vital y humana se parece a una de esas encinas milenarias,  sanas, robustas y de raíces profundas, que  continúa dando sus frutos.

Lo que Antonio García Maldonado representa institucional y socialmente lo reflejan los incontables homenajes y conmemoraciones que se suceden desde el 20 de septiembre de 2011.  Así, el 27 de diciembre de ese año, la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Granada le concedió una placa póstuma, en reconocimiento a su labor altruista en defensa del Medio Ambiente. El 30 de diciembre, la Asociación Ecologistas en Acción de Granada le concede el premio “Aguas de Mayo”. En 2012, el número 22 de la serie "Cuadernos ambientales", editado por la Concejalía de Gestión del Territorio y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Motril, y el "Calendario Ambiental 2012" se dedican a su memoria. Otro tanto ocurre con las “II Jornadas de Medio Ambiente”, del 31 de mayo al 29 de junio de 2012, organizadas por el C.E.P. de Motril. Todos estos homenajes los comparte con Francisco Tarragona Gómez, inolvidable profesor motrileño tristemente desaparecido por las mismas fechas, y, al igual que Antonio, gran defensor del  medio ambiente y miembro significado de la Asociación Buxus.

A estos reconocimientos hay que sumar la aprobación unánime, en sesión plenaria del Ayuntamiento de Motril, celebrada el miércoles 29 de febrero de 2012, de la propuesta de dedicar una calle en su homenaje a Antonio García Maldonado, así como la colocación de una Placa Conmemorativa, en septiembre de 2013, en su Órgiva natal.

Por último, el 20 de abril de 2012, el Área de Gestión del Territorio y Sostenibilidad  del Ayuntamiento de Motril convoca el Primer Certamen Fotográfico “Antonio García Maldonado”, de temática medioambiental, circunscrito al ámbito territorial de la Costa Tropical y el 9 de abril de 2013,el II Concurso Fotográfico, esta vez de alcance provincial.

Desearíamos que con actos culturales como este, el paradigma solidario, responsable, optimista y vital de Antonio García Maldonado (y el de otros ciudadanos)  se transmita y preserve como herencia cívica a las siguientes generaciones que hoy, igual o más que ayer, tanto precisan de buenos ejemplos y modelos.


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