Blogia
Motril@Digital

ALEGATO POR SIERRA DE LÚJAR por Fernando Alcalde

ALEGATO POR SIERRA DE LÚJAR por Fernando Alcalde

Cualquier estrategia de desarrollo de las poblaciones locales pasa por la gestión adecuada de su territorio, pues este es fuente de recursos y oportunidades, seña de identidad y diferenciación, prestatario de servicios ambientales, culturales y económicos. Es cierto que un territorio degradado es síntoma y adelanto de una población empobrecida.

La Costa de Granada es un espacio frágil sometido a una enorme presión humana. Los núcleos de población, la tensión urbanística, las infraestructuras viarias e hidráulicas, la agricultura intensiva, los puertos...someten a una intensa transformación el territorio costero. Un territorio frágil, singular y valioso.

Nuestra costa es la continuación de sus montañas litorales. Abrupta y acantilada, sus procesos naturales interaccionan entre el mar y las nieves mediante brumas, sales, deshielos, levantes y ponientes, maresías, solanas y umbrías. Una diversidad de pequeñas plantas quebradizas, de alcornoques sitiados, de sapillos mineros y rapaces receladas han encontrado en las sombras de este bastión olvidado un refugio efímero en su éxodo forzado.

Apenas un 9% de este territorio se encuentra protegido, la mayor parte de él ligado a las estribaciones de la Sierra de Almijara. No hay equilibrio entre valores y defensa, no hay derechos frente al empuje de lo inmediato. Por esto es necesario y perentorio preservar las sierras de Lújar, Conjuros y Calahonda. Por su enorme valor faunístico y botánico, por la historia de millones de años escrita en su geografía, por los testigos de mares olvidados preservados en sus rocas, por las vidas vividas en sus minas, por los miles de años de sus primeros pobladores, por quienes aun viven de ella y por quienes lo harán si ahora ponemos medios para ello.

Las 5000 firmas que lo reclaman son los avales minúsculos de una sociedad que anhela legar este espacio a sus hijos e hijas, cansada de tanto daño, de tanto enriquecimiento nutrido del empobrecimiento de todos, de esta destrucción privativa de todo lo bello que nos es común. Son 5000 gritos de basta ya, de los que tan sólo uno debiera bastar.

Preservemos, pues, estos espacios, que es poco esfuerzo para tanta recompensa. Y que mejor fecha que esta año 2010, año internacional de la Biodiversidad, apoyado por las instituciones internacionales, nacionales, regionales y locales, Nuestro país, nuestra Andalucía, nuestros ayuntamientos, han firmado una declaración institucional con el compromiso de su preservación y protección. Y que mejor forma de darle crédito que hacer de las palabras hechos incontestables.

0 comentarios